Una reliquia de proporciones bíblicas: el bastón de Moisés. Una armada cruel que ansía encontrarlo para controlar su enorme poder: el ejército nazi. Un arqueólogo de profesión y aventurero de vocación que jamás permitirá que eso suceda: Indiana Jones. Vuelve la Aventura con mayúsculas, vuelve el mejor Indy.

Sin duda, Indiana Jones es una franquicia atemporal, que trasciende épocas y se encuentra muy por encima de modas pasajeras, ya que su eco no se apaga por muchos años que hayan transcurrido desde el estreno de su última película. La creación de George Lucas y Steven Spielberg no solo es un icono del séptimo arte, sino también del propio siglo XX que lo vio nacer. Así, aunque todo el torrente de atención que se desencadenó con motivo del estreno de la largamente esperada cuarta película del famoso arqueólogo ya se haya apagado, Indy sigue contando con el beneplácito incondicional de millones de aficionados distribuidos a lo largo y ancho del globo terráqueo. Es por ello que LucasArts no necesita del apoyo de una película para dar luz verde a un nuevo juego de Indiana Jones.

Buena prueba de ello es el largamente postergado, aunque aún no cancelado, juego de Indy destinado a plataformas de alta definición, cuyo lanzamiento estaba inicialmente previsto para coincidir con el estreno de la cuarta película del personaje. Además hay que añadir el rumoreado Lego Indiana Jones 2, que incluirá los mejores momentos de la serie de televisión del joven Indy unidos a un recorrido completo por El Reino de la Calavera de Cristal. Ambos títulos prometen convertirse en una nueva cita ineludible para los aficionados a las aventuras del popular arqueólogo aventurero. Pero lo que ahora mismo nos ocupa es el juego que LucasArts planea lanzar en próximas fechas, titulado Indiana Jones y el Cetro de los Reyes, que llegará a NDS, Wii, PSP y la aún incombustible PS2 a lo largo de los próximos meses, concretamente el 12 de junio, en plena antesala de la época estival.

Se trata de un juego de acción en tercera persona, en la línea de La Máquina Infernal y La Tumba del Emperador, algunas de las últimas aventuras del personaje que han visto la luz en el mundo de los videojuegos. Lejos quedan ya los tiempos en los que nuestro arqueólogo favorito se convirtió en amo y señor de las aventuras gráficas. Sin embargo, existe un más que jugoso extra en la versión Wii de El Cetro de los Reyes que alegrará a nostálgicos y amantes de los juegos point and click; pero de él ya hablaremos al final del presente avance.

Todos los datos sobre el juego hasta ahora conocidos quedarán convenientemente recopilados en los siguientes párrafos. También aprovecharemos para revisar el origen de la reliquia que Indy deberá obtener para evitar que caiga en garras de los nazis, y desvelaremos esa sorpresa oculta que se convierte por sí sola en la excusa perfecta para hacerse con el título. Prepara el sombrero fedora, la chaqueta de cuero desgastada, el látigo y el revolver, pues nos disponemos a emprender una intensa aventura a ritmo de la Raiders March que el maestro John Williams convirtiera en el himno del personaje.

En busca del báculo perdido
Nos encontramos en 1939, un año después de los acontecimientos vistos en Indiana Jones y la Última Cruzada, justo cuando la Segunda Guerra Mundial acaba de comenzar de manera oficial. Adolf Hitler da inicio a su loco plan de expansión, con el que planea inaugurar un imperio de 1000 años de duración, y pretende aplastar a cualquiera que se le interponga en el proceso. Obsesionado con las reliquias bíblicas, sabedor de que poseer tales objetos hará que nada pueda evitar el éxito de sus desenfrenadas ambiciones, el dictador envía a sus espías y ejércitos a lo largo y ancho del planeta, soñando con obtener alguna milenaria reliquia que le otorgue poderes divinos. En 1936 estuvo cerca de conseguir el Arca de la Alianza, mientras el Santo Grial casi acaba adornando sus vitrinas dos años después. Pero en ambos casos sus ansias cayeron en saco roto. Finalmente, los hombres al servicio del dictador dan con la pista de un objeto incluso más antiguo y poderoso que el Arca de la Alianza. Se trata del Báculo de Moisés, aquel con el que el salvador del pueblo hebreo separó las aguas del Mar Rojo para que su gente pudiera escapar del yugo egipcio, el mismo con el que golpeaba las rocas durante el Éxodo para que de ellas brotara el agua indispensable para la supervivencia en la dura travesía por el seco y abrasador desierto.
